El reto
Nordline tenía fuerte demanda de clientes de la UE en pedidos online, pero sin entidades locales, almacenes ni contratos de tienda. La dirección quería tres mercados activos antes de la siguiente temporada sin contratar un equipo interno completo de expansión.
Qué hicimos
Construimos un plan de entrada secuenciado primero en Alemania, luego España y Países Bajos. En paralelo, nuestro equipo de logística preseleccionó 3PLs y diseñó rutas de entrada con inventario compartido donde tenía sentido.
La clasificación aduanera y la documentación de origen preferencial quedaron cerradas antes del primer contenedor, así que los primeros envíos despacharon sin retenciones.
El resultado
Nordline abrió su primera tienda en Berlín nueve meses después del kickoff, con fulfillment online para los tres países desde dos hubs regionales. El mismo playbook es ahora su estándar para los siguientes mercados.


